sábado, 17 de septiembre de 2011

La soledad es más dura de lo que imaginas;
y, cuando, empieces a imaginar, ya habrá muerto.

¡Es una durísima ausencia de los días!


¡Es la durísima palabra luz devorada!,
¡es tal durísima inversión de todo
y perdición de ojos
y de olvido!

La ineptitud incluso del silencio;
los... rastros
despedazados.

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