domingo, 20 de noviembre de 2011


Soy tan hueso, Dolor, a sangre oscura
que le da pena al mundo y a su muerto;
tan dureza que no acertó desierto
más doloroso -más- que mi amargura.

Gran humildad, de ínfima natura,
de imposible luchar, tuétano alerto,
que no..., no puedo abrir el cielo abierto
ni a una huella siquiera su estatura.

¡Oh resistirse!, más que todo y nada,
resistencia que firme grita-grita
para una dignidad mal devorada.

¡Qué braveza cortada por su olvido!,
¡qué levedad del hambre que la habita
queriendo ser el beso perseguido!

5 comentarios:

José Repiso dijo...

Cualquiera que es escritor publica en revistas de su país, recibe apoyos de muchísimas formas, algunos recursos públicos -los que sean-, algunos estímulos por parte de autoridades, atenciones dignas en los medios, etc.

Pues bien, !a mí la nada infinita!

Me gustaría que esos chulos acomodados pasaran un solo día de sus vidas sin algún apoyo; y, en eso, juro que se ahorcarían, de ninguna manera sin duda podrían soportarlo.

Pues bien, yo he estado toda la vida. Pero... nunca lo entenderán, los sucios únicamente entienden de suciedades pijas.

Webston Moura - contatowebston@gmail.com dijo...

Gostei do teu blog!

Sugestão: http://professorubiratandambrosio.blogspot.com/

.......................

José Repiso dijo...

Los escritores españoles compaginan objetivamente nazismo -sus hechos nazis- con literatura -nazi-, en una total carencia de ética, de sensibilidad -cualquier monstruo tiene más- y de humanidad.

Nunca, infinitamente nunca se me ha cumplido un deseo en el país de los ultranazis, nunca he tenido un segundo humanamente digno, nunca he tenido un derecho humano, nunca ha habido un segundo sin que me hayan humillado....; pero, si me hubieran dejado elegir entre haber nacido en un campo de concentración nazi o en el país de los ultranazis, siempre -¡lo juro por mi honor y por mi vida!- que hubiera elegido un campo de concentración nazi; cualquier cosa es más humana y es más ética que el país de los ultranazis.

José Repiso dijo...

El único país que extermina todos los derechos humanos es España, a mí -objetivamente- no me los han permitido nunca. Hitler sí me hubiera permitido algunos,por seguro.

José Repiso dijo...

Lo peor de los nazis españoles es no no saben que son nazis; lo que me han hecho en toda la vida, juro que no lo perdonaría ni Dios.