miércoles, 24 de octubre de 2012

Nunca un periódico español me ha permitido ni vivir ni nada; nunca una revista española me ha permitido ni un ápice de expresión ni nada; nunca una institución española me ha permitido ni un ápice de derechos humanos ni nada. El respeto o la dignidad dichas por un español me dan asco, por la crueldad que conllevan y su vacío ético.

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