viernes, 22 de marzo de 2013


VIVIR

En este poema
tan escrito
quién me puede mirar de verdad,
sí, insustituible,
y pedirme un tiempo a corazón soñado,
quizás un trago de sed, una lluvia casi venidera,
una vulgar utopía...;

quién
me puede dejar un préstamo de su sutil agrado,
un cierto refrán ocasionalmente íntimo, acaso,
ya sin prisa,
en la cotidianidad sucesiva,
sobre alguna equivocación o descuido;

quién
tanto
a uso no gramatical
me puede asombrar contra el odio un entorno
mínimo, común o enfermo, aceptar algún qué otro capricho
de humanidad,
encender las velas de la confianza,
quizás explicar las razones de Dios...
si no esperar querer por ratos,
por olvidos o por recuerdos, a propósito,
y vivir,
y vivir..

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