lunes, 27 de enero de 2014


¡NO!

No sé por qué las palabras están rotas a veces
-¿por qué concretamente las palabras?-,
ni por qué se rompen los dibujos del corazón
a veces,
ni por qué la soledad no respeta las primaveras
navegantes;
no sé por qué lo imposible es que
las lágrimas sonrían
o que las estrellas no bajen al suelo del cielo
a hablar de lo eterno
o de qué amor dar;
no sé por qué
tantísimo se arruinan de suavidad las pieles de esas mujeres
que son humildes con el paso de la noche
o el tiempo acaso,
ni por qué se ajan las paredes del hogar
en donde besaron
y limitaron las tristezas a la intemperie.

viernes, 17 de enero de 2014

En los últimos 10 años, ninguna revista española ha dado cabida a mis trabajos, ni periódico, ni institución, ni editorial ni grupo. Pues bien, en desafío, encontrad un solo escritor de todo el mundo, ¡de todo!, al que le hayan hecho eso. Y, así,  ¿por qué tengo que ser el que únicamente tenga que sufrirlo!, ¿ellos no aunque sea algo?
Y, en otros aspectos no literarios, igual. ¿Por qué yo millones de esas torturas y ellos absolutamente ninguna. A veces he vivido muchos años pensando cada minuto en suicidarme. Sí, el máximo respeto es respetar a la verdad -claro, a lo que no es injusto- y a uno mismo; lo demás ya son corrupciones aprovechadas del respeto o de cualquier valor ético, la mentira de fondo.
DEMASIADO

Todo pasa
hasta el tiempo engañado por el infinito,
hasta la sombra del olvido hecha un asco,
hasta la carne ésa con la raíz del número,
todo, frío y frío
como el dolor
y el día 1 de septiembre se lo llevan las musarañas tristes
de la esperanza que ignora lo inútil de los mitos.

Siempre el nombre (el signo) es una pequeña cosa
entre grandes golpes y huesos cansados,
así hoy vacía su miel
con las estrellas últimas de la ternura.

Todo pasa, hasta la duda.

Soy lo que dicen lágrimas,
a veces el fuego, hechizo, que aguanta e inventa luz,
la enarbola al cielo, a los niños,
a esos viejos como yo, sin caminos,
en las noches desnudas.

Todo pasa, demasiado.

No sé, sólo haré magia con la imaginación,
sembraré sueños en los desiertos, allí,
allí,
con la simpatía de los cactos,
allí que gota de beso es una mujer en los labios.

viernes, 10 de enero de 2014

Te pisotean como quieren
con todas las licencias de la humillación,
con todas las licencias de la humillación,
con todas las licencias de la humillación,
con todas las licencias de la humillación,
con todas las licencias de la humillación,
con todas las licencias
de la humillación,
con todas
las licencias de la humillación,
te pisotean como quieren.
.


Declaración Universal de los Derechos Humanos(1948):

"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".

Pues bien, a mí -con respecto a eso- no me han tratado en el país de los HdP mejor que a una rata.

martes, 7 de enero de 2014

¡Yo no sé qué es amor ya!, sueño mío,
tengo de tanta fe sacrificada,
la muerte soledad sola y sin nada
dentro de la razón y del baldío,
¡yo no sé!, y moriré de pena o frío
o sombra que se pierde en la mirada
como huracán de sangre más cansada
leve cuando es veloz por más sombrío.
¡Yo no sé!, hasta es extraña la ternura
si llora o si es el miedo de ausencia
donde se amarga el mar que olvida.
¡No lo sabré!, es cada vez más oscura
-hueso en piedad – de ciega la existencia -,
de ciega espera con la muerte hendida.

miércoles, 1 de enero de 2014

En España se cometen miles de injusticias en poco espacio de tiempo por los mismos escritores españoles, pero ellos no las ven. Es como si tuvieran un cerebro predeterminado o bloqueado o fijo o empedrado con necedad total para hacer solo circos mediáticos y de poder a lamidas de culo, obligado solo a ver únicamente la mierda, a ver su propia defecación antiliteraria o cruel, en estupidez megalómana, nada más.

¡Siempre!, RATA MÁS RATA es siempre nazi,
es siempre una guadaña vencedora,
es siempre un ataúd que llora y llora,
pero es la perdición total o casi.

Con el alto poder de la riqueza
acechan huracanes a cizañas
o manipulaciones de montañas
para reinar incluso la belleza.

¡Siempre!, ¡qué impunidad al sufrimiento
tan malévola en nombre de unos pocos
que encima visten a moral de cuento!

Tanto truco..., ¡progreso de serpientes
hará dudar qué ganarán por locos!
aunque los pobres lloren con los dientes!