martes, 20 de mayo de 2014

La mente de los escritores españoles es igual a la de los genocidas, exactamente igual, porque funciona igual, a total imposición impidiéndolo todo (claro, menos lo nazi de ellos).  Jamás saben ni reconocen el verdadero esfuerzo (como ellos no lo realizan, pues nunca lo valoran; y lo exterminan mejor, perfectamente en sus trajineos objetivamente antiliterarios, inhumanos y de negocios).
El mundo siempre ha sido perfecto sin ningún mal y feliz, hasta que estos ultraterroristas aplican los peores horrores e injusticias posibles (exacto y sin duda, si tú destruyes a los únicos que pueden hacer el bien o al bien mismo, estás destruyendo el bien de todo el infinito).