jueves, 11 de diciembre de 2014

Juro -y siempre lo haré- que absolutamente TODOS MIS DERECHOS HUMANOS me lo han pisoteado monstruosamente cada segundo de mi vida en España. Los nazis eran absolutamente santos (buenas personas) con respecto al exterminio absoluto de estos HdP que jamás han tenido corazón ni ¡nada! o ultragenocidas intelectuales españoles.